Del 20 al 23 de mayo, Canet-en-Roussillon reunió a 35 propietarios llegados de los cuatro rincones del mundo para la cuarta edición del Excess Campus. Tres días en torno a la vela, los barcos y quienes los apasionan.
Del 20 al 23 de mayo, Canet-en-Roussillon reunió a 35 propietarios llegados de los cuatro rincones del mundo para la cuarta edición del Excess Campus. Tres días en torno a la vela, los barcos y quienes los apasionan.
Rigging, maniobras en puerto, meteorología, electrónica, medicina marítima, módulo SNSM… cada formación estuvo dirigida por un profesional. Skippers, médicos, expertos técnicos: encuentros que permitieron a cada uno marcharse con nuevas competencias y un mejor conocimiento de su catamarán Excess.
El punto álgido de esta edición se escribió en el mar. Dos horas de navegación hacia Collioure, y a mitad de trayecto, la brisa térmica comenzó a soplar. Cinco Excess en regata, un viento que empujaba, y un Excess que superó los 10 nudos. La llegada a la bahía de Collioure, bajo un cielo azul inmaculado, quedará como el momento que todos guardarán en la memoria.
Y durante la navegación, las tripulaciones se enfrentaron en un challenge organizado en colaboración con Seanapps. Integrada en todos los Excess, esta aplicación da acceso en tiempo real a las métricas de navegación del barco. Tres trofeos en juego: el más rápido, la mayor distancia recorrida y el mejor logo Excess dibujado sobre el trazado GPS. Un formato que reveló tanta ingeniosidad como competitividad.
Treinta y cinco participantes, varias nacionalidades, un mismo terreno de juego. Lo que ocurre en el Excess Campus no se resume en un programa de formación. Son los vínculos que se crean de forma natural, entre personas que comparten la misma pasión por la navegación.
¡Hasta el año que viene!